¿Qué llevar en tu mochila para tu paseo a la Huasteca Potosina? Tips y recomendaciones

Por: Zaira Celina H.S.

La primera vez que me aventuré a ir a la #Huasteca Potosina decidí hacerlo por mi cuenta. Nunca me imaginé que gastaría más dinero al irme de esta forma que en un tour, tampoco pensé en que no estaba en la CDMX y no hay transporte todo el día ni a cada rato, por lo que fue difícil aprovechar los días que tenía planeados para conocer las bellezas de este destino natural tan sorprendente.

Jardín Surrealista de Edward James

Muchas personas me recomendaron hospedarme en Ciudad Valles, que porque está céntrico de todos los destinos más atractivos de la #Huasteca, pero me di cuenta que el costo del hospedaje se eleva bastante en comparación con Xilitla o Aquismón, debido a que es el punto más concurrido y en donde está la concentración comercial de la zona.

De Ciudad Valles viajé a Xilitla por casi dos horas en carretera, ya que quería conocer el famoso Jardín Surrealista de Edward James, ¡el cual me encantó! Pude nadar en las aguas cristalinas de aquellas pozas escondidas entre los matorrales (en la actualidad ya no se permite hacerlo, con la finalidad de conservarlas). También disfruté mucho contemplar la belleza de las perfectas telarañas que construyen de manera extraordinaria los arácnidos que protegen al bello jardín. Además, la arquitectura que se mezcla entre la naturaleza remite a un cuento mágico; se pueden contemplar figuras de grandes orquídeas, castillos, naves espaciales y figuras sorprendentes que remiten al cuento de Alicia en el país de las maravillas. Sin duda, este lugar es una parada obligatoria al visitar este bello pueblo de Xilitla.

Cabe señalar que en esta ocasión no pude visitar algunos parajes turísticos como Tamasopo y otros, debido a que era temporada de lluvia y los ríos estaban desbordados, por lo que no recomiendo ir en los meses de julio a septiembre.

La mejor temporada para visitar la Huasteca Potosina es de octubre a marzo. En abril la temperatura sube considerablemente y en mayo inicia la temporada de lluvias.

¡Si ya has decidido aventurarte a conocer la Huasteca Potosina, checa los tips de @alasmochileras para que puedas disfrutar al máximo la magnífica belleza de la #Huasteca!

  1. Menos es más. Este es el tip que siempre le damos a nuestros #voladores con mochila de @alasmochileras, siempre es más cómodo y seguro llevar sólo una mochila donde guardes todo lo necesario. En este paseo estarás casi todo el día caminando y nadando, por lo que sólo será necesario que lleves un traje de baño, un par de shorts y de playeras, tus zapatos acuáticos, un suéter o sudadera para en la noche, tenis o botines, bloqueador solar y repelente de mosquitos biodegradables, para cuidar que el agua de las cascadas y ríos no se contamine.
  2. Protector para tu celular. Pasaremos por cascadas que querrás fotografiar, pero si tu celular no es contra agua, con un protector de plástico estará a salvo. Si no consigues uno antes del viaje, en la mayoría de los parques venden estas fundas especiales contra el agua a un precio accesible (desde 30 hasta 120 pesos).
  3. Zapatos acuáticos. Este punto merece una mención especial. Este tipo de calzado permite que puedas explorar de manera cómoda y segura los espacios naturales de la #Huasteca. Con chanclas podrías resbalarte o torcerte el pie, si utilizas tenis, tardarán más en secarse. No te preocupes, también venden este tipo de calzado en cada parque que visitaremos (costo aproximado: de 120 a 200 pesos).
  4. Lleva agua, snacks, como fruta, chocolates, para siempre tener energía para las caminatas que haremos. Aproximadamente se caminan 20 minutos para llegar a cada parque, cascada o zona acuática.
  5. Utiliza zapatos cómodos, como tenis o botines, para caminar en suelo irregular y un poco húmedo.
  6. Lleva dinero en efectivo. Es difícil encontrar bancos o cajeros automáticos en los centros de algunos pueblos, pero en definitiva no hay opción de pago con tarjeta en los parques y zonas naturales. Es mejor cargar con dinero en efectivo.
  7. No olvides tus lentes de sol, gorra, bloqueador biodegradable y repelente de mosquitos.
  8. Lleva dos bolsas de plástico, una para tu ropa mojada y otra para los desechos que generes.
  9. Un cargador portátil para la batería de tu celular podría ayudarte en cualquier apuro, los recorridos son largos y querrás tomar muchas fotos a cada lugar que visitemos.
  10. ¡Prepara tu cámara para tomar las mejores fotos y videos que jamás hayas tomado!
  11.  ¡Ve con la mejor actitud para disfrutar al máximo la belleza de la #Huasteca Potosina!!

Ahora sí estamos preparados para disfrutar este increíble destino de nuestro país. ¡¡Ven con Alas Mochileras y vive esta aventura al máximo!!

Recomendaciones para ir a Peña de Bernal

Por: Zaira Celina H.S.

San Sebastián Bernal, mejor conocido como Peña de Bernal, es un pintoresco pueblo ubicado en el municipio de Ezequiel Montes, en Querétaro. Su clima es templado, aunque las tardes suelen ser de viento fresco. En este pueblo se ubica uno de los monolitos más grandes del mundo; la Peña de Bernal.

Este pueblo fue fundado en 1647 por el teniente Alonso Cabrera, quien eligió este lugar para construir un cuartel que los resguardaría de los chichimecas.

¡Es momento de conocerlo…!

Un punto a resaltar de este pueblo es su gastronomía, en este lugar podrás probar una gran variedad de alimentos deliciosos, por ejemplo un nopal en penca relleno de carne, unos esquites de camarones o de tuétano, una nieve de cactus, unas gorditas deliciosas o unas ricas carnitas.

También podrás subir la peña o caminar por sus calles empedradas y empinadas. El ambiente de este lugar es festivo y único.

Recomendaciones para nuestro paseo:

1- Si deseas subir el monolito, lleva zapatos con suela antiderrapante y ropa cómoda. El tiempo aproximado para subir este monolito es de 2 a 4 horas. Aunque, para subir hasta la cima, se requiere utilizar equipo profesional para escalar.

2- Procura llevar dinero en efectivo. En este pueblito hay pocos cajeros automáticos.

3- A medio día el sol suele ser muy intenso, lleva unos lentes de sol y usa bloqueador solar.

4- En las noches baja la temperatura, no olvides tu suéter.

5- Los productos tradicionales de Peña de Bernal son los dulces de leche, los cuarzos, ropa hecha en telares. También puedes encontrar la muñeca de trapo típica de Querétaro, la Lele.  

Puntos interesantes para conocer:

1- Te recomendamos caminar por la Calle Independencia, en donde está el Museo de Máscaras.

2- Visita el Centro Artesanal La Aurora, frente al Jardín Principal, aquí encontrarás gran variedad de artesanías.

3- No olvides visitar La Parroquia de San Sebastián, que es una de las primeras construcciones del pueblo y que data del siglo XVII.

4- El Castillo es otra construcción típica y muy atractiva del lugar, tiene un estilo arquitectónico virreinal.

5- Visita el museo del dulce, en la calle Benito Juárez.

6- Si buscas un lugar más formal para comer, en la calle Juan Aldama encontrarás varias opciones de restaurantes y bares.

7- Recuerda que es importante respetar los horarios de las actividades para que podamos aprovechar mejor nuestra visita.

Recomendaciones ante la nueva normalidad:

1- Recuerda llevar tu cubrebocas y gel antibacterial (también contaremos con gel antibacterial durante todo el paseo).

2- En la medida de lo posible, recuerda usar la sana distancia en los lugares que visitemos.Utiliza la medida de la etiqueta respiratoria (cuando tosas o estornudes cúbrete con tu antebrazo y después lávate las manos o usa gel antibacterial).

3- Evita utilizar collares o muchos accesorios.

4- Todas las personas que viajen en los paseos de Alas Mochileras no deben de presentar síntomas como fiebre, dolor de cabeza, tos o estar con bajas defensas.

5- Las personas que tengan características de mayor vulnerabilidad de contagio (personas mayores de 60 años, personas con alguna enfermedad previa como hipertensión, cáncer o diabetes, personas embarazadas), deberán utilizar además del cubrebocas, una careta que les cubra todo el rostro.

6- Antes de abordar el transporte se tomará la temperatura. No podrán tomar el paseo las personas que presenten más de 37.3º C. En este caso no habrá ninguna devolución.

Ahora sí estamos lit@s:

¡¡A disfrutar con todos los sentidos estos bellos lugares de Peña de Bernal!!

Destacado

¡Vamos a Peña de Bernal!

Paseo a Peña de Bernal y Viñedos

Disfruta del bello pueblo de Bernal. Conoce sus puntos turísticos más atractivos, visita el museo del cuarzo y conoce la Cava Vive Freixenet, en donde te explicarán cómo es el proceso de la creación de vinos. Incluye: -Transporte redondo con seguro de viajero a bordo de la unidad (Sprinter o midibus). -Desayuno al llegar a Peña de Bernal -Acceso al museo del cuarzo -Visita a las fuentes danzarinas a las faldas del monolito -Recorrido en tranvía por todo el pueblo mágico Peña de Bernal -Recorrido enoturístico a la Cava Vivé Freixenet con degustación de vino y copa grabada -Coordinación de grupo

MX$1.027,00

Información general del paseo:

Salimos el 25 de octubre de: Tetelpan, Álvaro Obregón: 6:00 hr y de Metro Copilco: 6:30 hr

Regreso: Metro Copilco: 21:30 hr – Tetelpan: 22:00 hr

Recomendaciones generales del paseo:

Si deseas subir el monolito de la Peña de Bernal, es necesario que lleves botas o botines con suela antiderrapante. El ascenso se permite sólo hasta la mitad de la Peña, para subir a la cima se requiere de equipo profesional para escalar.

Lleva ropa y zapatos cómodos para caminar.

No olvides tu bloqueador y lentes de sol.

Recuerda llevar tu cubrebocas y/o careta

Recuerda llevar gel antibacterial (durante todo el paseo también contaremos con gel antibacterial)

Evita el uso de collares y muchos accesorios

En la medad de lo posible, recuerda usar la sana distancia

Utiliza la medida de la etiqueta respiratoria (cuando tosas o estornudes cúbrete con tu antebrazo y después lávate las manos o usa gel antibacterial).

Todas las personas que viajen en los paseos de Alas Mochileras no deben de presentar síntomas como fiebre, dolor de cabeza o tos.

Antes de abordar el transporte se tomará la temperatura. No podrán tomar el paseo las personas que presenten más de 37º C. En este caso no habrá ninguna devolución.

Si el paseo se cancela debido a la contingencia sanitaria, se les devolverá el dinero a los paseantes de manera íntegra o se agendará una nueva fecha para la actividad.

Si el paseante cancela su lugar, no habrá devolución, pero podrá invitar a alguna otra persona para que aproveche su boleto.

Los lugares en el transporte se elegirán conforme hagan la reservación de sus lugares.

Después de hacer tu pago, manda un mensaje a alas.mochileras01@gmail.com o al 5527865028

¡¡Vivamos esta aventura!!

Enamorándome de Oaxaca

De: Ángela Juárez

Mi nombre es Ángela Juárez, primero que nada, me gustaría decir que este viaje fue maravilloso gracias a las personas que me acompañaron, mi familia.

Ya adoptamos como una tradición en mi familia ir a visitar a la virgen de Juquila cada año y después ir a las playas de Oaxaca, nuestro recorrido empieza desde la CDMX hasta Juquila, que son aproximadamente diez horas en autobús. En el pedimento le compramos flores a la virgen y hacemos fila para pasar a tocar su manto y pedirle por nuestros seres queridos y por nosotros.

Después del pedimento nos vamos directo al hotel, que son otras 7 horas, lo primero que hacemos llegando es bañarnos para meternos a la alberca y preparar todo para el día siguiente. Y aquí es dónde comienza nuestra emocionante aventura.

El año pasado una de nuestras visitas fue a Puerto Escondido, en Puerto Angelito, que en lo personal me encanta el calor que hace en Oaxaca en verano, es delicioso. Las olas de Puerto Angelito son muy tranquilas y así puedo disfrutar más al nadar. Además, las personas que son de ahí son muy amables y muy cálidas.

Lo que más me gusta hacer en Puerto Escondido aparte de comer y disfrutar del mar, es ir a las rocas y ver los caracoles que hay y esperar ver pasar un cardumen. En esa foto estábamos viendo un pez que pasó.

También otro de nuestro destino fue Chacahua un pedazo de África en Oaxaca, una laguna que para llegar a ella es necesario entrar por lancha entre islotes cubiertos de manglares, que son hábitat de aves acuáticas desde Zapotalito.

El recorrido en lancha dura aproximadamente una hora, en él te muestran plantas acuáticas, águilas pescadoras, cigüeñas, garzas, pelícanos, pájaros carpinteros entre otras especies de aves. El señor de la lancha te da una exposición de biología de toda la naturaleza que se puede observar, lo que más llamó mi atención fue que las ramas de los árboles colgaran y en las puntas hubiera sal, y ver las islas dónde habitan aves, un verdadero espectáculo de la naturaleza.

En el recorrido también pasamos por un cocodrilario dónde cuidan a los cocodrilos de todos los tamaños, desde recién nacidos hasta los más viejitos y tortugas hermosas, es sorprendente ver a los cocodrilos de grandes tamaños y cada que ves que veo algo nuevo de Oaxaca, me voy enamorando más de México y por supuesto de Oaxaca y la naturaleza. El cocodrilo de la foto es una mamá protegiendo sus huevos que estaban escondidos en la tierra.

Me encantó cuando llegamos a Chacahua, me transmitió al instante mucha seguridad, paz, tranquilidad y todas las horas que estuve ahí fueron demasiado relajantes y hermosas. El agua estaba deliciosa y las olas eran suaves, la vista te enamora y hace que te quieras quedar ahí por siempre. Definitivamente quiero volver a ir, además que sus camarones estuvieron muy ricos. No hay duda que México tiene mucha riqueza y no dejemos de lado a la comida, que es deliciosa.

Amo mi país y me gustaría conocer más lugares, más gente, conocer más de su gastronomía, empaparme de la cultura y las tradiciones de cada estado que, aunque en internet viene toda la información, no es lo mismo que vivir la experiencia y tener tu propia opinión.

Amigas Vallarteras

De: María José PG

Una tarde del mes de mayo, de esas en las que la vida fluye con aroma a café, bocadillos y una amena charla, dos amigas se encontraban dialogando acerca de la masturbación femenina, el motivo: su artículo sería publicado en un libro sobre educación sexual. Intentaban plasmar todo ese mundo de ideas, pero terminaban cediendo al imaginario, de pronto, una sugerencia emergió:

  • ‘¿Y si vamos a Puerto Vallarta a escribir? Mi familia tiene un departamento ahí y nos ayudaría estar solas, sin internet.’
  • Y, la respuesta fue: ‘¡Compremos los boletos ya!’

 Una tarjeta de crédito e internet, les dieron boletos de avión por una estancia de dos semanas. Para ambas, sería la primera vez viviendo con una amiga y más aún, en un lugar fuera de casa. 

Llegó la ansiada mañana de junio, el principal equipaje: la emoción por la aventura. Aterrizaron en un lugar que las recibía con más de 30° C y, acompañadas del susurro del viento que parecía abrazar su llegada, arribaron al espacio que sería su santuario durante toda la estancia. La limpieza profunda, el acomodo de muebles y una ducha para recuperar la frescura fueron necesarias para recargar energía y ahora sí; ¡A ponerse a escribir! pero qué va, les esperaban catorce largos días para ello, y el apetito no podía esperar tanto, así que decidieron saciarlo con unas quesadillas gigantescas y exquisitas, repletas de queso gratinado (sí de ese que activa las papilas gustativas de sólo verlo), frijoles y una jugosa carne asada, sagrados alimentos que combinaron a la perfección con el rosado atardecer de aquel primer día.

Los días siguientes, llegaron al centro de Vallarta en uno de esos típicos camiones azules, de asientos duros, ruidosos, con ventanas enormes para ayudar un poco con el tremendo calor, que, por más que el acelerador se apretará, no se podía dejar atrás, y además, se empeñaba en acompañarlas por donde quiera que fueran, aunque el viento del malecón le daba batalla, la brisa del mar le ayudaba y el aleteo de los pájaros también hacia lo suyo, a veces lograban calmarlo un poco, pero otras veces fracasaban. Sin embargo, las amigas estaban muy felices de poder caminar entre las calles que rodeaban el malecón, descubrieron fondas coloridas que no daban crédito del sabor de sus recetas, bares con terrazas desde los que se podían tener vistas majestuosas del atardecer que se deslizaba sutilmente por el océano hasta lograr desaparecer, en ocasiones, el envidioso barco pirata también reclamaba las miradas, quedándose allí, relampagueando sus luces como si de estrellas se tratara, y sin duda, combinando perfecto con los mojitos de aquellas noches cálidas. 

Hubo tardes en las que esas mujeres sin rumbo terminaban en playas solitarias, con agua cristalina acompañando sus movimientos casi dancísticos, porque si otra cosa las unía era el amor por sus danzas. Otras tantas, el aire se llevaba sus sombreros mientras el mar las embestía y las señoras corrían a auxiliarlas ¡cuántas carcajadas después de tanta agua tragada! Y qué decir de la acogedora cafetería del chico con ojos bonitos que siempre les ofrecía agua fría a su llegada para calmar el calor corporal, ahí, con un matcha en mano se sentaban frente al ventanal a ver el andar de la vida.

El santuario también tenía su encanto, lo decoraron con piñas coladas y amenas platicas en el jardín, sí el mismo jardín del que una noche salió un raro insecto y picó a una de ellas en el cuello, por supuesto que pensaron lo peor después de semejante grito, pero nada que un mágico limón no haya podido curar. ¡Oh, glorioso y bendito limón! ¿Qué hubiese sido de las quesadillas de barbacoa sin el? Sublimes tentaciones que las obligaban a salir, para después caminar en el andador turístico e incluso bailar afuera de los antros que tempranamente abrían sus puertas. Justo así, entre olor a tierra húmeda, sonidos del mar, vibrante cielo azul, bailes, risas y fotos en extrañas esculturas, esas dos amigas pasaron varias tardes en el malecón de Vallarta que siempre las invita a regresar.

Nota: ¡Ya vieron como hasta ustedes se olvidaron del artículo que escribirían allá!

Oaxaca de Juárez

De: Julio Arenas

En cuanto uno tiene mediano entendimiento en la vida, nos llegan voces maravilladas por su grandeza, sus personajes históricos, artistas, tradiciones, música, bailes, arquitectura, gastronomía y colorido. En cualquier momento, nos alcanza hasta donde estemos, una muestra fascinante, una invitación a vivir de cerca la cultura Oaxaqueña.

Hay gente que va por todo México como quien va entre colonias cercanas varias veces, y está bien. Yo en cambio, aguardaba el viaje a manera de ensueño, postergado entre la rutina, la indecisión y la imposibilidad.

He paseado últimamente a algunos lugares interesantes y cercanos a la ciudad de México, sin mayor esfuerzo que el de subirme al autobús de alas mochileras, con amigos y vecinos. Un día, ésta pequeña y confortable agencia de viajes, anunció que haría un viaje a Oaxaca. ¡Santo dios! Aquí estamos hablando de un paseo de los grandes ¡Claro que voy! Le Decía en persona a la simpática anfitriona, de quien me ufano de ser amigo de luengos y tiernos años.

Sábado por la mañana. Sta. María del Tule Oaxaca

Descendimos del autobús, observé el entorno, la profundidad celeste de nubes muy blancas y los mudos e inmóviles testigos del tiempo. El palacio municipal, la iglesia, algunas casas, montañas en el horizonte y árboles. Nos acercamos al gran árbol del Tule, que en realidad es un enorme ahuehuete.

¡Este árbol vio a los antiguos habitantes de la colonia española! ¡A los habitantes prehispánicos! Bueno, es más, cuando en Europa andaba armando alboroto un santón que se hacía llamar Jesús, ¡este árbol ya existía! Y luego el entretenimiento pueril de buscar figuras en sus raíces. No cabía duda estaba en Oaxaca, todo me lo decía.

Cascadas petrificadas. Hierve el agua

Milenarias y enormes formaciones de minerales con forma de cascada, como del material del que están hechos los corales marinos, todo es blanco, cráteres y pozas. Después de un par de horas de senderismo para explorar el bosque seco que rodea el área, nos metimos a las pozas a remojar el cuerpo.

Hierve el agua

De camino al centro de Oaxaca, iba observando por la ventana del autobús. Pude constatar que sí hay suficientes canchas de basquetbol. Deporte de arraigo en Oaxaca. Vi una iglesia católica con una cancha muy jugada en el atrio, no como aquellas iglesias enrejadas con su cancha siempre nueva.
Majestuosas construcciones conforman el centro, entre ellas, el enorme templo de Sto. Domingo, grandes iglesias y la basílica. Un esplendoroso centro de capital en toda forma, avalado por la solemnidad y grandeza de sus calles y arquitectura.
Las calles con los nombres de los héroes nacionales e importantes sucesos de la historia de México como lo marca la regla.

Exconvento de Santo Domingo de Guzmán

En el hotel nos hicimos de un par de compañeros para la noche y salimos en plan de callejear y de “juerga”.
Entramos a un lugar de tantos. La música era la común de cualquier fiesta. Observaba a la gente bailar estos ritmos muy conocidos para mí, hasta eso tenían su estilo y animo especial.
De pronto, cambia el ritmo, se escuchan las típicas chilenas, no con orquesta oaxaqueña, sino una variante grupera. No quedó lugareño sentado, todos bailaban con gran entusiasmo y algarabía, se abrazaban como si se conocieran todos, hacían filas y formaciones, brincando con paso alegre, parecía que brindaban una estampa de Oaxaca a los cuatro mochileros que quedamos sentados, absortos y contentos.

Monte Albán

Patrimonio de la UNESCO, ruinas arqueológicas de civilizaciones prehispánicas milenarias, hay que situarse en buena perspectiva para ver su magnificencia, templos, plazas y campos de juego y sacrificio. Con los códices destruidos, es difícil comprender el sentido de las enormes construcciones. Lo que queda claro es el conocimiento astronómico y arquitectónico de aquella sociedad de enormes imperios. La visita a Monte Albán se complementa yendo al museo de Sto. Domingo, donde se ven herramientas y joyería de los antiguos pobladores.
Está uno de los mayores acervos bibliográficos de América Latina con libros incunables.
Por ahí andaba Carlos Slim paseando y presumiendo el museo a sus amigos extranjeros, saludó a los que estábamos cerca.

¡Aquí sí que convergen todos los olores y sabores de Oaxaca! En un lugar grande, nada ostentoso y si muy generoso. Quiero comprar algo para llevar, bolas de chocolate para preparar con molinillo, paquetes de pan de yema, ¡el tejáte me lo bebí ansioso en cuanto capté su sabor y virtud! Probé la auténtica y enorme tlayuda de tasajo, ¡que delicia! Y a correr para el regreso.

Mercado de comida 20 de noviembre

El amanecer de una sístole y una diástole

De: Miguel Núñez

Amanecía, con el frío refrescante recorriendo mis ganas y mis venas y sabía dentro de mí que sería la primera de muchas, como recordando el vértigo antes del bungie. Acomodé mis cosas pensando: “¿Cómo será?”… “¿Tú primer viaje? Siempre es bueno viajar solo, uno siempre tiene historias que contar al regresar, es una experiencia inolvidable y mira la que te has elegido…” Me contó que era profesora de primaria, lo pensé por su forma de hablarme y no sé si se dio cuenta de cómo le brillaban los ojos y como se aceleraba su respiración cuando hablaba de coordinar viajes. “Siempre me mandan para acá, no sé qué piensan pero yo disfruto de las cervezas de la placita de atrás, cuando lleguemos me acuerdas, tienes que ir ahí”. “¿Listos? ¡Buenos días! ¿Descansaron? “¡Diablos! Me dormí”. Estamos a 30 minutos de nuestro destino. Alcancé a ver las iglesias y cuando bajamos, sentí las calles empedradas. Pasamos el Jardín Juárez, que con una cálida bienvenida sabor tierra mojada, nos abrió las puertas del Pueblo.

La imagen real de la iglesia de San Miguel Arcángel se traspuso a un poster de una iglesia de San Miguel de Allende en mi casa. “¡Hey! no te vayas, te explico: pasando el jardín principal, hay otra placita, la de la cerveza, no olvides pasar al balcón, hay buena cerveza y una vista increíble, cuando volvamos, pasas, la mejor hora es cuando da la brisa al atardecer, antes de irnos”. Nos mostró el mercado de artesanías, ¡ah! Cuanto se puede hacer con aluminio: zoológicos y parques, sociedades enteras. “De aquí los dejo nos vemos a las 6”. Si no conoces San Miguel puedes perderte, aunque también puedes agradecerlo. Los colores de San Miguel invitan a soñar y revivir y simplemente me deje guiar aunque la coordinadora ya se había ido. “¡Adelante! Bienvenidos todos ¿conocen el tumbagón? Es el dulce típico de aquí: tienes que tomarlo con el dedo meñique y si se rompe quiere decir que eres infiel no a Dios sino a la pareja. ¿Quién quiere probarlo? 90 la caja chica” Todavía puedo escuchar las risas de algunas parejas en aquel local. Salí buscando la cerveza y la placita, pero el café no se me escapa, de veras.

Vi mucho extranjero así que salí preguntando a las personas que veía si eran de ahí pero casi todos estaban de paseo. ¿No hay San Miguelenses? Pensé que poco era endémico de ahí: el bellísimo trabajo de aluminio, la cerveza allende, el tramposo tumbagón y los pedos que monja que la vendedora insiste en decir que se aflojan con el calor: ¡42 grados en mayo! San Miguel se me dibujaba como un bello jarrón del Egipto antiguo cargado de historias y de té verde con especias… aun así me lo bebí sin preguntar.

A dos cuadras en calle insurgentes, una cantina me salvo la garganta y una cuadra más adelante otro local me salvo el corazón: un pequeño cuartito atiborrado de historias y de zapatos donde encontré: “Un perfume de ayer y otros cuentos”. Me compré otro café y me devoré la obra, estaba parado en medio de la calle y el perfume pronto impregno mi PH. El patrimonio cultural comenzó a desdibujarse y re hacerse frente a mis ojos… Me di la vuelta y me di cuenta que San Miguel oculta su historia tras tanto negocio y extranjero, es celoso al ojo superficial, a la ideología moderna del “espíritu viajero”. Mi corazón palpitó fuerte en medio de la calle: ¿Cómo es posible que un perfume diluyera tanto el aspecto de San Miguel? No fue el tranvía, ni la iglesia, ni el helado ni el dulce quebradizo, ni los empleados atiburrados de turismo. Fue poder sentir el aroma del verdadero San Miguel, por unos segundos. Y ahí empezó la verdadera aventura. Pero eso, te lo cuento después.     

Viaje al Nevado de Toluca, ¡una gran experiencia con Alas Mochileras!

Por: Adolfo Hernández (gran volador con mochila)

Hay canciones que te llevan a viajar, en esta ocasión me llevaron al Nevado de Toluca, un diciembre del 2019 con Alas Mochileras, para conocer la laguna de la luna y la del sol, con amigos que conocí en los diferentes viajes como: Zaira , Alan, Yazmin , Julio, Juan,  que son personas extraordinarias.

Subir al nevado de Toluca, fue difícil para aquellas personas que no tienen buena condición física o sufren de hipertensión, ya que este volcán se encuentra a una altura de 4680 m del nivel del mar y eso hace que el oxígeno no llegue bien al cuerpo y uno se sienta mal por un instante.

Nuestro recorrido empieza en el Parque de los Venados, en Toluca, Estado de México, que es en donde inicia nuestro camino para llegar al cráter. Se puede llegar caminando o trasladarse en camionetas especiales. Para subir uno tiene que llevar vestimenta especial como gorra, lentes, bloqueador solar, zapatos especiales de suela de buen agarre, ya que el camino es algo resbaloso en estas lagunas.

Aunque no nevó, fue una experiencia fantástica caminar entre las veredas, subidas, bajadas, andar sobre las piedras, mirar el paisaje de las montañas. Lo que más me sorprendió fue encontrar la rosa de la nieve un  cardo espinoso de color dorado que crece en la montaña.

Durante nuestra caminata platicamos con Zaira, Yazmin, Alan y Julio diferentes temas haciendo el trayecto menos pesado, dirigiéndonos hacia la laguna de la luna, viendo sus aguas transparentes, aquí fue donde decidimos descansar un rato y tomarnos fotos con algunos voladores.

Después de disfrutar un rato el paisaje, decidimos caminar hacia la laguna del sol. Este bello lugar se caracteriza por aguas azul turquesa. Sin duda alguna, México tiene hermosos lugares y contamos con una gran variedad de bosques, ríos, cascadas, selvas, desiertos y pueblos mágicos por visitar. Somos afortunados en tener todo esto dentro de la República Mexicana y debemos tener conciencia en cuidar el medio ambiente en ésta y en las próximas generaciones.

El tiempo pasa rápido acá arriba de la montaña, hay que movernos para visitar el Cosmovitral y el Jardín botánico de Toluca, donde albergan 400 especies floreales de todo el mundo. Lo más sorprendente son las toneladas de vidrios de colores con los que fue construido este recinto, en el cual se muestra la historia cósmica y la del desarrollo de la humanidad, en busca de la luz, el bien la sabiduría, para elevar el espíritu y desprenderse de la sombra del mal y de la ignorancia; eso fue lo que nos explicó el guía. Después de visitar el Cosmovitral emprendimos el camino hacia la Ciudad de México. 

Viajar nos permite crear nuevas y propias historias. Además, nos permite tener una invaluable lista de memorables experiencias.

Disfruta La Guelaguetza virtual 2020 desde tu casa

Por: Zaira Celina H.S.

Es imposible no pensar en La #Guelaguetza y en #Oaxaca al mismo tiempo. La Guelaguetza es el evento más importante y significativo de este estado, además, es una de las fiestas folclóricas más grandes y llamativas de nuestro país.

Guelaguetza es una palabra que proviene del #zapoteco (guendalizaa) y significa cooperar en el presente. Este concepto se refiere a ofrendar y agradecer a través presentes, en donde siempre habrá correspondencia de parte de quien recibe. La generosidad es una de las características más representativas de esta fiesta.

Este evento inició desde la época prehispánica, cuando en Oaxaca se honraba a Centéotl (diosa energía del maíz). Después llegaron los franciscanos y dominicos y modificaron esta tradición para venerar a La Virgen del Carmen.

Esta fiesta tiene lugar los dos lunes siguientes al 16 de julio, que es día de La Virgen del Carmen. El primer lunes se le conoce como Lunes del Cerro, que es cuando habitantes de las ocho regiones (Valles Centrales, de La Cañada, del Papaloapan, de La Mixteca, de La Costa, del Istmo de Tehuantepec, de las Sierras Norte y Sierra Sur) que conforman a Oaxaca preparan danzas, música, golosinas y muestran sus vestuarios típicos de cada región.

Domingo 18 de agosto de 2019 \r\rEn el Kiosco del Zócalo de la Capital del País, y como parte de la VI Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios originarios de la Ciudad de México, se presentó la Guelaguetza a cargo del Grupo Centeotl. \r\rFotografía: Maritza Ríos / Secretaría de Cultura de la Ciudad de México

Cada año se vive esta gran fiesta con mucha música, baile, comida y folclor, pero este año, debido a la situación por la que estamos pasando (COVID-19), este evento será virtual y todas las personas podremos disfrutarlo desde nuestra casa.

Guelaguetza virtual 2020

Esta Guelaguetza será diferente y única y nos permitirá disfrutar de los momentos más emocionantes de los eventos del 2017, 2018 y 2019 desde casa. El Comité de Autenticidad fue el encargado de seleccionar las delegaciones y el material para transmitir este año de manera oficial a través de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV), que cuenta con un canal de Youtube y que redes sociodigitales, como el perfil de Sectur Oaxaca de Facebook, compartirá en su feed.

En Alas Mochileras también compartiremos la transmisión a través de Facebook. Te dejamos la programación para que la agendes y no te la pierdas.

¡¡Somos Alas Mochileras!!

Estoy sentada del lado de la ventana, mis ojos se inundan de hermosos paisajes, hay verdes pastizales, el sol cae lentamente y estoy feliz de conocer mi próximo destino. Cada que inicio un viaje tengo esa misma sensación de felicidad, de emoción, que se intensifica cuando es un nuevo destino.

Con cada viaje que he hecho me he dado cuanta que cualquier lugar me puede sorprender, que casi en cualquier lugar encuentro a alguien amable y una comida deliciosa para disfrutar. Incluso, si voy a un mismo destino, puedo ver algo diferente, es una experiencia diferente.

Lo que más adoro es estar entre la naturaleza, ver muchos árboles y escuchar agua correr, pero también disfruto de bellas iglesias, interesantes museos y sorprendentes zonas arqueológicas.

México es un lugar mágico, aquí puedes encontrar el destino ideal para ti; estar con esa persona especial en una cabaña rodeada de altos pinos y un clima frío, o disfrutar dell sol y el mar, nadando en un mar de agua azul turquesa. ¿Te gustaría viajar en el tiempo? Deberás ir a Tulum, Chichenitzá, Monte Albán o las pirámides de Teotihuacan.

Tu mochila tiene alas para llevarte a donde quieras. ¡Te invitamos a que vueles con nosotrxs! Somos Alas Mochileras. ¡¡Bienvenidx!!