Por: Adolfo Hernández (gran volador con mochila)
Hay canciones que te llevan a viajar, en esta ocasión me llevaron al Nevado de Toluca, un diciembre del 2019 con Alas Mochileras, para conocer la laguna de la luna y la del sol, con amigos que conocí en los diferentes viajes como: Zaira , Alan, Yazmin , Julio, Juan, que son personas extraordinarias.
Subir al nevado de Toluca, fue difícil para aquellas personas que no tienen buena condición física o sufren de hipertensión, ya que este volcán se encuentra a una altura de 4680 m del nivel del mar y eso hace que el oxígeno no llegue bien al cuerpo y uno se sienta mal por un instante.

Nuestro recorrido empieza en el Parque de los Venados, en Toluca, Estado de México, que es en donde inicia nuestro camino para llegar al cráter. Se puede llegar caminando o trasladarse en camionetas especiales. Para subir uno tiene que llevar vestimenta especial como gorra, lentes, bloqueador solar, zapatos especiales de suela de buen agarre, ya que el camino es algo resbaloso en estas lagunas.
Aunque no nevó, fue una experiencia fantástica caminar entre las veredas, subidas, bajadas, andar sobre las piedras, mirar el paisaje de las montañas. Lo que más me sorprendió fue encontrar la rosa de la nieve un cardo espinoso de color dorado que crece en la montaña.

Durante nuestra caminata platicamos con Zaira, Yazmin, Alan y Julio diferentes temas haciendo el trayecto menos pesado, dirigiéndonos hacia la laguna de la luna, viendo sus aguas transparentes, aquí fue donde decidimos descansar un rato y tomarnos fotos con algunos voladores.
Después de disfrutar un rato el paisaje, decidimos caminar hacia la laguna del sol. Este bello lugar se caracteriza por aguas azul turquesa. Sin duda alguna, México tiene hermosos lugares y contamos con una gran variedad de bosques, ríos, cascadas, selvas, desiertos y pueblos mágicos por visitar. Somos afortunados en tener todo esto dentro de la República Mexicana y debemos tener conciencia en cuidar el medio ambiente en ésta y en las próximas generaciones.

El tiempo pasa rápido acá arriba de la montaña, hay que movernos para visitar el Cosmovitral y el Jardín botánico de Toluca, donde albergan 400 especies floreales de todo el mundo. Lo más sorprendente son las toneladas de vidrios de colores con los que fue construido este recinto, en el cual se muestra la historia cósmica y la del desarrollo de la humanidad, en busca de la luz, el bien la sabiduría, para elevar el espíritu y desprenderse de la sombra del mal y de la ignorancia; eso fue lo que nos explicó el guía. Después de visitar el Cosmovitral emprendimos el camino hacia la Ciudad de México.
Viajar nos permite crear nuevas y propias historias. Además, nos permite tener una invaluable lista de memorables experiencias.


